Se dice que “siempre se van los mejores”, pero esta vez es una realidad.
Nos ha dejado Manolo Santoro, nuestro gran amigo y colaborador. Además de ser entrenador del equipo femenino, ayudaba con el material y los aspectos sanitarios. Siempre estaba preparado para echar una mano en lo que hiciera falta y dispuesto a aprender. A los jugadores sénior les daba las gracias por enseñarles el hockey que no pudo aprender como jugador. Pero por encima de todo lo recordaremos por su buen humor, siempre hábil para sacarte una sonrisa o animarte en cualquier momento.
Te echaremos de menos, Manolo. ¡Gracias!